viernes, 6 de enero de 2012

ING. LUIS AMOROSO MORA, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO


Envío un atento saludo al inicio del año, un fuerte abrazo y el mejor deseo para cada uno de ustedes y que el brillo de la estrella de Belén siga siendo luz recurrente en el firmamento universitario durante todo el 2012. Que las cascadas de alegría que llegan con la epifanía y la primavera, fluyan a diario por nuestras vidas.
Que el amor, la paz, la cordialidad, la sabiduría, el diálogo, la ternura, estén presentes siempre en la familia de la Universidad Técnica de Ambato, en la universidad ecuatoriana y en el mundo entero.
Que los propósitos y los objetivos puedan cristalizarse en este año y que el anhelo de superación constante sea el motor que nos potencie a mejores realidades y a mejores acciones en favor de la comunidad, a la que servimos y de la cual somos parte.

Que el corazón lo situemos en el servicio y en el bienestar de los demás, que la inteligencia la centremos en la necesidad de construir una sociedad más digna, más justa y con mayor equidad. Que nuestro proyecto de vida incluya el sueño de una nación más grande y de un país mejor.

Familia de la Universidad Técnica de Ambato con el esfuerzo de todos los días hagamos ese tejido maravilloso que vaya configurando esas conexiones perfectas con los hilos del humanismo, de la investigación, de la ciencia y del conocimiento. Que a diario pongamos pasión y entrega en la tarea, en la obligación, en el deber, en el servicio para continuar haciendo de esta Universidad lo que es: la Universidad de puertas abiertas, con pensamiento cosmopolita con visión universal y con profunda vocación del servicio.
Que nuestro accionar apuntale el desarrollo de la familia, de la institución a la que servimos y al progreso del país que amamos entrañablemente, mientras nos cubre ese firmamento maravilloso de América, que inspiró a Bolívar, el libertador; a Montalvo, el Cervantes de la región; a Espejo, el paladín de la verdad y de la justicia; a Manuel J. Calle, el periodista incorruptible; a Joaquín Gallegos, pensador profundo; a Benjamín Carrión, el creador del mayor paradigma de la cultura; a José Martí por su devoción a la libertad y a la honestidad.
Formulo los mejores votos por el progreso y el desarrollo de la comunidad universitaria, por el adelanto del Ecuador… y porque su nombre siga siendo el símbolo de reverencia suprema en nuestros afectos; y, que el corazón de cada ecuatoriano se convierta en el altar de la Patria, en donde resuenen los versos de Olmedo convocándonos al civismo elevado.